El Sistema Solar (IV): Marte, el Planeta Rojo

-Periodo orbital: 686,971 d
-Radio orbital medio: 226,94 x 106 km (1,523UA)
-Masa: 6,42 x 1023 kg (0,107 MT)
-Radio: 3.396,2 km (0,533 RT)
-Gravedad en la superficie: 3,71 m/s2
-Temperatura media en la superficie: 210 K (-63º C)
-Satélites: 2

Nota: Todas las magnitudes están expresadas en unidades del SI, usando notación científica en los casos requeridos. 1UA ≈ 150 x 106 km, que es la distancia entre el Sol y la Tierra. MT = 5,9736 x 1024 kg, que es la masa de la Tierra y RT = 6.371 km su radio.

Después de nuestro repaso a las características que se cree que determinan la aparición de vida en un planeta, resulta bastante conveniente el hablar sobre Marte, un claro ejemplo de por qué los planetas con poca masa son malos candidatos para alojar seres vivos. Pero antes de entrar en materia, una pequeña introducción.

Marte recibe su nombre del dios romano de la guerra, probablemente por el color rojizo que presenta a simple vista (causado por el polvo y el óxido de hierro) que se asociaría al color rojo de la sangre derrama en las batallas. Es el último planeta rocoso del Sistema Solar que visitaremos antes de encontrarnos con los gigantes gaseosos.

Aun no siendo el planeta más cercano a la Tierra, Marte ha sido objeto de innumerables teorías sobre la existencia de vida. Probablemente esto se deba a que Venus, a pesar de encontrase más cerca de nuestro planeta, está envuelto en una espesa capa de nubes como ya explicamos mientras que Marte presenta una vista límpida de su superficie. Esto es debido a que el planeta rojo, como es llamado en muchas ocasiones, posee una atmósfera muy tenue en comparación con la de la Tierra.

A esto se le puede sumar el hecho de que su relieve presenta formaciones asombrosas, ya no tanto del calibre de las famosas “caras de Marte”, que no se tratan más que de ilusiones ópticas, sino de dimensiones colosales. Entre ellas podemos encontrar el Olympus Mons (Monte Olimpo), el mayor volcán del Sistema Solar, Valles Marineris, el mayor cañón y el que se cree que es el mayor cráter de impacto, la Cuenca Borealis.

Ahora llega cuando la masa de Marte entra en escena. Y es que es esta característica la responsable de que el planeta esté en su mayor parte geológicamente inactivo. Sin embargo esto no ha sido siempre así como demuestra la imponente presencia del Olympus Mons, que llega a alcanzar los 27 km de altura. Su carencia tanto de actividad tectónica como de campo magnético son “síntomas” de que su núcleo no está completamente fundido sino que es viscoso y muy denso. Esto parecer haber sido confirmado por investigaciones posteriores.

Debido de nuevo a su poca masa, la atmósfera de Marte es, como ya hemos dicho, muy tenue llegando a ser la presión atmosférica en su superficie de menor de un 1% la que podemos encontrar en la Tierra. Como consecuencia de la ausencia de una magnetosfera que proteja al planeta de los vientos solares, estos arrastran continuamente partículas de las capas superiores de la atmósfera hacia el espacio dejando una estela de partículas ionizadas que ha podido llegar a ser detectada.

Fotografía en la que se aprecia la atmósfera de Marte.

La existencia de agua líquida en Marte siempre ha sido motivo de controversia. En la actualidad es imposible encontrar agua líquida debido a que no existe la presión atmosférica suficiente para que se mantenga en ese estado excepto en zonas muy determinadas y por cortos periodos de tiempo. Sin embargo, se cree que en el pasado el movimiento de grandes masa de agua podrían haber formado los diversos canales que salpican la superficie del planeta. Entre ellos destaca el  ya citadoValles Marineris que con sus más de 4.000 km de largo, 200 km de ancho y hasta 7 km de profundidad deja pequeño al Gran Cañón del Colorado, aunque se cree que su origen es de tipo tectónico y no hídrico. Otras teorías apuntan a que los canales podrían haberse formado por corrientes de lava que habrían erosionado el terreno como si de glaciares se trataran.

Pero, ¿de donde provendrían esas grandes cantidades de agua líquida? Para encontrar le respuesta tenemos que alejarnos progresivamente del ecuador, donde se encuentra el Valles Marineris, y viajar hacia los polos, donde nos encontramos con los dos inmensos casquetes polares, dos grandes extensiones de hielo que se encuentran en los dos extremos de Marte. El casquete norte tiene un diámetro de 1.000 km y un espesor de 2 km, mientras que el situado en el extremo Sur, mucho menos extenso, tiene 350 km y un espesor de 3km. Si se derritieran, el agua contenida en ambos casquetes sería suficiente para sumergir por completo el planeta rojo bajo una profundidad de 11 metros.

Pero estos casquetes no están compuestos enteramente por hielo sino que también podemos encontrar CO2 en estado sólido (hielo seco) durante el invierno polar cuando en ausencia de radiación solar, el CO2 que compone gran parte de la atmósfera se condensa. Al recibir de nuevo la luz del Sol, el CO2 se sublima (pasa de estado sólido a gaseoso sin licuarse previamente) generando potentes vientos que llegan a alcanzar los 400 km/h.

Debido a las características de la atmósfera de Marte, su superficie está plagada de impactos de meteoritos. Se encuentra además cerca del cinturón de asteroides que lo separa de Júpiter, lo que le proporciona un buen suministro de estos cuerpos. Por otra parte, aun teniendo una atmósfera muy tenue, ésta le protege de los meteoritos más pequeños, razón por la que presenta muchos menos cráteres en su superficie que la Luna.

El último dato destacable sobre Marte son sus satélites, y es que no tiene uno sino dos. Sus nombres, Phobos y Deimos provienen de los dos acompañantes en el campo de batalla de Ares, el equivalente de Marte en la mitología griega. Sus similitudes con nuestro satélite son prácticamente nulas.

Phobos y Deimos orbitan muy cerca de Marte y las características de dichas órbitas no son menos extrañas. Phobos sale por el Oeste y se esconde por el Este mientras que Deimos se encuentra en una órbita prácticamente sincrónica. Esto quiere decir que se desplaza muy lentamente por el cielo de Marte aunque en el sentido habitual. El origen de ambos satélites es objeto de especulación. Algunas hipótesis apunta a una captura gravitatoria, otras al nacimiento a partir de un pequeño disco de acreción y las más recientes al choque de Marte con un gran cuerpo, como se especula que pasó con la Luna.

Como todos sabéis, Marte ha sido en el que el hombre ha colocado un robot, y se han realizado innumerable expediciones a él, tanto de reconocimiento como de cartografía o de análisis de los elementos que lo componen. Son también muchos los proyectos para que el hombre pise por primera un planeta que no sea la Tierra, pero ya se sabe que con esto de la crisis…

Damos por concluida de esta manera nuestra visita al planeta rojo y cogemos aire para presentarnos ante el planeta más grande del Sistema Solar, el único con dimensiones comparables a las del propio Sol. Nos sumergiremos en intensas tormentas y observaremos los poco conocidos anillos de Júpiter. Así que, como viene siendo habitual, coged vuestras bombonas de oxígeno mientras yo pongo a repostar la nave espacial en la gasolinera mas cercana.

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~ por Kleiser en 30 noviembre, 2010.

4 comentarios to “El Sistema Solar (IV): Marte, el Planeta Rojo”

  1. Excelente artículo, creo que voy a tener que leerme las otras tres partes :).
    Lo que me fascina de Marte son los canales marcianos, y la historia que salió de ellos. Sólo se observaron unos pequeños canales, y a partir de ellos algunos conjeturaron que una civilización decaída los había construido para transportar el agua del Polo Norte a sus núcleos urbanos (algo así era).

    • Si con eso y con las caras de Marte se han alimentado muchas teorias de marcianos. No me he querido meter porque ademas de estar totalmente desacreditadas, en cualquier caso no serían mas que meras especulaciones. De todas formas nunca le presto mucha atencion a ese tipo de conjeturas.

      Aunque pueda parecer mucho mas fantasioso, la verdad es que me resulta mas realista la posibilidad de vida en Titan a base de metano o en otras lunas como Encelado o Europa (supongo que hablare de ello).

      Gracias por comentar (realmente prefiero un comentario a 1000 visitas) y espero verte mas por aqui :).

  2. Hola! Me alegro por la vuelta!!! En relacion con esta serie, tengo una pregunta de otro planeta pero no me la puedo aguantar:

    ¿Por que los anillo que rodean a Saturno, al avanzar el propio planeta, avanzan con el? ¿Es por que se engloban los dos como sistema?

    Gracias y Animo, que seguimos leyendo!

    • Me alegra ver que la gente todavia no se ha ido (del todo).

      A ver si entiendo la pregunta que me haces. ¿Te refieres a porque los anillos de Saturno siguen donde estan mientra el planeta se mueve a lo largo de su orbita? La razón es la misma que la de porque la Luna sigue en su lugar despues de tanto tiempo orbitando alrededor de la Tierra, por simple interaccion gravitatoria. De alguna manera es como si colocas una cuerda con una pelota y la haces girar alrededor de tu dedo, si mueves el dedo lo suficientemente despacio la bola seguira girando alrededor del dedo.

      La otra posible interpretación de tu pregunta es el porque los anillos de Saturno giran alrededor de él a la vez que éste también gira, pero la respuesta sería la misma, interaccion gravitatoria. Por algo la fuerza de este tipo es la más importante cuando hablamos de distancia a gran escala.

      Espero haberte solucionado la duda. Si no lo he conseguido vuelve a preguntar no me importa responder 1000 veces. Saludos.

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