Ciencia en 3D (II)

En el artículo anterior hablábamos del fundamento en el que se basa la tecnología 3D actual y en particular hablamos de los anaglifos y las gafas con filtros de color. Aunque a primera vista puedan parecer anticuadas o ridículas, siguen siendo totalmente funcionales en la actualidad.

Sin embargo ya comentamos también el gran problema que presentan, y es que en ocasiones el filtrado de las dos imágenes no es óptimo lo cual causa que veamos una imagen borrosa y la ilusión de profundidad se pierda. Para solventar este defecto, se ha seguido investigando sobre la misma base, tratando de encontrar métodos más eficientes. Hoy en día en los cines en 3D, que están tan en auge, nos suministran unas gafas con unos cristales grisáceos, parecidos a unas gafas de sol de marca barata. En gran medida, no se diferencian tanto de unas gafas de sol. De hecho, ambos son polarizadores. Pero antes de explicar como funcionan, debemos explicar brevemente el concepto de polarización de la luz.

Una onda electromagnética está compuesta por un campo eléctrico y otro magnético oscilando perpendicularmente entre sí. La luz visible comprende solo una pequeña franja de todo el espectro electromagnético, es decir, de todas la posible frecuencias a la que puede vibrar una onda electromagnética. La polarización de una onda electromagnética es una característica de dicha onda que nos indica en el plano en el que esta oscilando el campo eléctrico antes mencionado.

Por ejemplo, decimos que una onda tiene polarización lineal cuando su campo eléctrico está oscilando en un mismo plano, es decir, que vista de frente el campo eléctrico describiría una recta. Por otro lado, polarización circular es cuando, de nuevo vista de frente, el campo eléctrico describe un círculo. Aunque puedan parecer ideas un poco pintorescas y poco exactas, en realidad están apoyadas por detallados desarrollos teóricos. Por norma general, la luz proveniente del Sol tiene polarización natural, es decir que no tiene polarización definida o, por decirlo de alguna manera, vibra en todas direcciones.

Ahora volvamos al tema que nos ocupa, ¿qué es un polarizador? Al igual que existen diferentes tipos de polarización, también existen diferentes tipos de polarizadores. Tanto las gafas de sol que usamos en el día a día como las que usamos en la mayoría de los cines son polarizadores lineales. Esto quiere decir que solo dejan pasar la luz cuyo campo eléctrico esta vibrando en una dirección específica, y sólo en esa. Los polarizadores circulares, por su parte, permiten distinguir el sentido de giro del campo eléctrico en dextrógiro y levógiro, es decir, en el mismo sentido o en el opuesto a la agujas del reloj.

En los cines en los que se utiliza este sistema, se reparten las gafas que antes he mencionado con las lentes de color oscuro. En la pantalla se proyectan las típicas dos imágenes con polarizaciones diferentes, ya sean lineales o circulares, y las gafas se encargan de hacer el resto. Como no podía ser de otra forma, este sistema tampoco es perfecto, sobretodo en el caso de los polarizadores lineales, ya que si se ladea en exceso la cabeza el ángulo del polarizador no coincide con el de polarización de la luz, lo que se traduce en que se deja de ver la imagen.

Algunos cines y, más recientemente, las televisión que incorporan la tecnología 3D Real no proyectan las dos imágenes simultáneamente sino que lo hacen intercaladamente a una frecuencia muy alta, de 144 Hz. El efecto sigue siendo el mismo pero elimina la necesidad de disponer de dos proyectores.

El último método que nos queda por mencionar es el de obturación, y se usa sobretodo en el caso de los televisores debido a la dificultad técnica que supone el presentar en ellos imágenes con una polarización específica. En vez de usar un principio físico propiamente dicho, utilizan o bien dispositivos mecánicos o bien cristales líquidos que tienen la propiedad de volverse opacos o transparentes según se les aplique un voltaje o no.  Deben estar sintonizados a la misma frecuencia que la señal emitida, y son bastante mas caros que las gafas convencionales.

Así que ya sabéis, antes de ver la última película en vuestro cine 3D más cercano, coged las gafas, echadles un vistazo y pensad en que esos cacharros de plástico malo esconde mucho más de lo que parece.

Anuncios

~ por Kleiser en 16 abril, 2010.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: